Pedro Sánchez Palomino
Pedro Sánchez Palomino |
Durante mis estudios de pregrado me incliné por los la ecología animal, así que mi formación la orienté hacia aspectos de la ecología de comunidades y de poblaciones utilizando inicialmente los insectos y posteriormente los pequeños mamíferos como modelos de estudio. En mi tesis de pregrado realicé un estudio de la ecología de comunidades de murciélagos; y al final de mis estudios de pregrado también incursioné en los pequeños mamíferos terrestres. Al poco tiempo surgieron mis inquietudes sobre la forma de trabajar con los mamíferos de mayor tamaño, buscando aspectos aplicados de la ecología hacia la conservación de las poblaciones silvestres. Por esto, pronto sentí la necesidad de abordar una formación de posgrado y gracias a las becas de la Fundación MacArthur y el Servicio de Peces y Vida Silvestre de los Estados Unidos, pude iniciar en el año 1991 mis estudios de posgrado en la V promoción del Programa Regional en Manejo de Vida Silvestre para Mesoamérica y el Caribe de la Universidad Nacional de Costa Rica. En esto estuve desde 1991 hasta 1994. Tales estudios me permitieron encauzar mis inquietudes académicas e intelectuales hacia los aspectos aplicados en conservación y manejo de poblaciones y hábitats de la vida silvestre. Mis experiencias durante este tiempo de mis estudios fueron múltiples y enriquecedoras. En ellas destaco los cursos de biometría con el profesor Michael McCoy (EE.UU) y ecología con el profesor Jaime Rau (Chile) cuyas enseñanzas y enfoques me permitieron mejorar mi desempeño profesional futuro. Igualmente la convivencia con estudiantes compañeros profesionales y profesores de varios países de Latinoamérica, Europa y Estados Unidos me ofreció opiniones y experiencias valiosas en cuanto a técnicas, conceptos y enfoques en las disciplinas estudiadas, gracias a nuestras conversaciones en clases o en la vida cotidiana. Para mi tesis de maestría realicé una investigación sobre la de la ecología de movimientos ñeque o guatusa (Dasyprocta punctata) en relación con la productividad del bosque seco del Parque Nacional Palo Verde en Costa Rica, bajo la dirección del profesor M. McCoy.
Al regresar a mi país en 1994 ingresé a dictar clases en la Carrera de Biología de la Universidad Javeriana en las asignaturas Sistemática de Mamíferos, Investigación II Estadística y Ecología de Poblaciones y Comunidades. Posteriormente dicté varias asignaturas en la Universidad Industrial de Santander tales como Biología de Poblaciones y Morfología de Vertebrados. Posteriormente trabajé como asesor para la gestión en fauna silvestre para el Ministerio del Medio Ambiente y simultáneamente como consultor y asesor en varios proyectos vinculados a la empresa privada en mi país.
A partir del año 2000 ingresé como docente de carrera al Departamento de Biología de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional de Colombia. En los primeros cuatro años estuve vinculado a la Estación de Biología Tropical Roberto Franco en la Orinoquía colombiana, dependencia de la Facultad de Ciencias, actuando los dos últimos de aquellos como Director en este sitio. Simultáneamente junto con otros colegas y egresados del Programa Regional en Manejo de Vida Silvestre para Mesoamérica y el Caribe, propusimos e impulsamos la creación de la línea de investigación en Manejo y Conservación de Vida Silvestre dentro de la Maestría en Biología de nuestra Universidad. Allí participo en los cursos Telemetría de Vida Silvestre, Métodos Estadísticos y Técnicas de Laboratorio y Campo para la Investigación de Fauna Silvestre y la dirección de 12 tesistas, cuatro de los cuales ya se han graduado, con tesis algunas de ellas desarrolladas a través de proyectos ligados a nuestro Grupo de Investigación en Conservación y Manejo de Vida Silvestre del Instituto de Ciencias Naturales y el Departamento de Biología. En la Carrera de Biología participo a nivel de pregrado en cursos de ecología de poblaciones, ecología regional continental y cursos especiales en conservación y manejo de vida silvestre. A través del citado grupo de investigación hemos desarrollado investigaciones sobre bioacústica con primates y murciélagos, uso de poblaciones de escarabajos por comunidades humanas, estudios de distribución de dantas o tapir de tierras bajas (Tapirus terrestris), comportamiento y uso de poblaciones silvestres de capibaras o chigüiros (Hydrochaeris hydrochaeris), y estudios del efecto de la fragmentación sobre las comunidades de pequeños mamíferos terrestres.
En cuanto a los beneficios que me proporcionó realizar la maestría, además de acceder a un grado académico, me abrió nuevas puertas en el campo profesional, pero quizás lo más importante fue que me brindó un marco de referencia y un enfoque novedoso e integrador para aplicar mis conocimientos en la investigación, la docencia y el desempeño de mi profesión. Considero que mi principal aporte a la conservación y el manejo de la vida silvestre en mi país es la formación de investigadores y profesionales en esta disciplina a nivel de pregrado y posgrado. Pretendemos la formación de alto nivel de personas comprometidas con la realidad y las necesidades en Latinoamérica y en mi país. Actualmente la sociedad y las instituciones colombianas demandan los aportes de este tipo de profesionales ante las situaciones que enfrenta la conservación, el manejo y el potencial uso de las poblaciones silvestres y sus hábitats. Esto se refleja en parte en las políticas gubernamentales y el desarrollo reciente de la normatividad en biodiversidad, conservación y uso de los recursos naturales de flora y fauna.
Quizás el principal consejo que daría a un latinoamericano interesado en realizar estudios en un programa de maestría en conservación y manejo de vida silvestre, es el compromiso que debe mantener tanto con la generación como con la aplicación de conocimiento multidisciplinario en equipos de trabajo y mediante programas de largo plazo.

Att. Pedro Sánchez P.
